La elevada variabilidad de los síntomas

El principal elemento caracterizador de la enfermedad es el dolor musculo-esquelético generalizado, y la fatiga y cansancio. Pero normalmente también se tienen cefaleas crónicas, trastornos del sueño, mareos, e incluso trastornos cognitivos. Algunas personas presentan trastornos de memoria, ansiedad y depresión, y a veces aparecen problemas de visión, disfunción en la mandíbula, dolor en el pecho, náuseas y rigidez en las articulaciones, o colon irritable.

Por tanto, los síntomas son muy variables de un paciente a otro. Del mismo modo, la intensidad de los síntomas también puede presentar una enorme variabilidad de un paciente a otro. Esto dificulta el diagnóstico, y hace que muchos pacientes tengan que pasar por un largo peregrinaje por todo tipo de médicos antes de que alguno de ellos le diagnostique fibromialgia.

En ocasiones se tienen alteraciones en los músculos en las que se observa a veces un espasmo muscular o tic (fasciculaciones), como por ejemplo que la musculatura se mueve sola en posición de reposo.

Incluso en casos puntuales, algo tan simple como ir al cine a ver una película es imposible porque la enfermedad no deja a quien la padece estar mucho rato en la misma posición, por lo que no aguanta sentada lo que dura una película; y por eso es mejor estar en casa ya que ahí puede ir levantándose y sentándose de vez en cuando.


Los pacientes con fibromialgia suelen tener pesadillas y es normal porque es un trastorno del sueño muy frecuente llamado «sueño no reparador”, que consiste en abundantes pesadillas y en que se levantan con la sensación de no haber descansado.

sintomas-fibro

Implicaciones psicológicas

Algunos de los síntomas psicológicos característicos son la depresión, el cansancio, la ansiedad o los cambios bruscos de humor. Pero el dolor físico y el cansancio continuado hace que la persona que padece la enfermedad tenga depresión y/o agríe su carácter y esté más irritado de lo normal por el padecimiento constante que lleva soportando, por lo que tenemos que ser muy considerados y tener mucha comprensión con los pacientes fibromiálgicos. Esta comprensión y entendimiento hará que pueda llevar los días mejor y tener una mejor calidad de vida, viendo que sus seres queridos están a su lado, la entienden y la comprenden.

Es una enfermedad invisible a los ojos de los seres que están a su alrededor y la gente con la que se cruzan por la calle, etcétera. Pero es muy frustrante vivir desde que se levantan hasta que se acuestan con dolor, fatiga, cansancio y con un gran número de síntomas variebles de una persona a otra. Por eso es que los pacientes en cierto modo terminan en ocasiones viéndose como enterrados en vida ya que su calidad de vida se ve muy mermada con el paso del tiempo.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *